jueves, 27 de noviembre de 2008

Educación: La Respuesta



La historia nos ha enseñado que el mundo siempre ha vivido con conflictos, y que siempre ha existido la desigualdad. Desde los mesopotamios, quienes son la cultura más antigua provenientes de  los sumerios, estaban estructurados de manera monárquica. Pasando por los egipcios, que tenían esclavos y adoraban a un Faraón. Llegando a los griegos, que tuvieron su etapa helénica para abrir las puertas con un hombre que rompió por vez primera los paradigmas de la desigualdad, Sócrates. Éste hombre simplemente revoluciono el mundo introduciendo el famosísimo concepto de "igualdad". Para que más tarde y a lo largo de la historia lo fueramos asimilando y después de veinticinco siglos aún no lo comprendamos totalmente.

¿Qué nos ha impedido el llegar a tal "conocimiento" que llegó el filósofo griego?, ¿Existirá de verdad esta "igualdad" propuesta?, ¿Será un mero concepto occidental usado en aulas burguesas a lo largo de la historia para no sentirse tan irresponsables?
Estas preguntas me han surgido de la cabeza como por arte de magia. Pero, ¿por qué?.
La respuesta es simple: he escuchado infinidad de veces todo lo que se supone que es es ser humano, y me doy cuenta que no lo es. Así es, me doy cuenta que el hombre no es "igual" a otro, y no por que no tenga la misma dignidad, si no por que hay seres humanos que no tratan de igual manera a una persona u a otra. De esa manera es como veo que se rompe esa máxima de igualdad en el mundo. Que no existe tal respeto hacia la igualdad, que se pisotea y se reprime al   desprotegido y al débil. 

Después de reflexionar esto vislumbro que la ignorancia que carga cada ser humano es lo que hace que unos aplasten a otros, y que esta "igualdad" existe, pero se ignora.
La clave es la educación, y no me refiero a la impartida en las aulas, o la dada por las familias. Es la que todos debemos de tener, una educación ética y racional. Y cuando me refiero a la ética no es la moral lo que quiero decir. Sino una manera consciente de actuar y pensar. De que tanto como existe una persona, existes tu y en la misma cuantía. Es una educación en la cual se debe inculcar el valorar la vida propia, y mediante esto, valorar la vida ajena como única. Sólo así tenderemos al ideal de la igualdad, y tal vez entonces después de otros veinticinco siglos podremos discutir de la "libertad".