Es apabuyante la cifra que nos acaba de mostrar la SEP con respecto a los maestros que presentaron el examen de control de maestros de educación básica. Pienso que con estos números nos quedan muy en claras varias respuestas a nuestras dudas del porqué México no avanza.
Como fiel deboto a la idea de que sólo con educación nuestro país crecerá. Me preocupa de manera mayúscula esta noticia sobre los docentes de educación básica. Es aquí cuando nos preguntamos, ¿Cómo pudimos llegar hasta esto?, ¿Será culpa del Sindicato?, ¿Qué pasa con la SEP?, ¿Las escuelas normales no pueden enseñar?, ¿Somos nosotros, los ciudadanos, responsables de esta garrafal falla en el sistema educativo por no exigir una educación de calidad?
Pienso claramente que los ciudadanos a pesar de tener cierta responsabilidad, no somos los actores responsables de esta desgracia. Impero que nuestra realidad educativa es el perfecto reflejo de administraciones y decisiones totalmente incompetentes que se han apoderado de nuestro país por más de un cuarto de siglo. ¿Dónde quedo aquel ,para muchos loco, pero atinado Secretario de Educación, José Vasconcelos?; ¿En qué lugar encontraremos a otro lider de la Secretaría de Educación como Agustín Yáñez?, ¿Quién podrá reencarnar al difunto Presidente de la UNESCO, y excelente Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet?.
Tal parece que estamos hablando de una época en la que el país no era, como nunca ha sido, de primer mundo, pero que sus administraciones tenian por lo menos dignidad ante el pueblo y lideres capaces que ofrecían una alternativa real de desarrollo como lo es la educación.
Hoy vemos que la reforma educativa es una cachetada al desarrollo educativo, y que está hecha "con las patas". Atinadamente cito a Fuentes Molinar al decir que "No podemos obviar de dónde surge esta reforma improvisada sin competencia técnica y esto no es más que consecuencia de que el gobierno de la República le entregó a un grupo político, en particular a un personaje (Elba Esther Gordillo), la rectoría de la educación en el país”.
Tomando responsablemente una comparación entre los líderes antes mencionados, y los de ahora, tenemos una brecha abismal en la competencia de los actores. ¿Qué tiene que hacer un politólogo con maestría en democracia en la secretaría dónde se requiere un mandatario con una ideología totalmente estructurada y una visión del país más alla de cualquier diciplina?, ¿Una lideraza sindical sin criterio alguno acerca de procesos de aprendizaje, y que en vez de decir Influenza AH1N1, dice "Influencia ALHL", que su trabajo y poder sólo los obtiene y conserva por ser una operadora pólitica?
Soy partidario de una restructuración del sistema educativo, pero empezando por los actores de dicha responsabilidad. Nuestra educación está tomada por las garras de la ignorancia de los regentes de las instituciones educativas.
México pide a gritos una administración capaz que haga valer las riquezas de nuestro pueblo.
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